La zanahoria pertenece a la misma familia botánica que la cicuta, de la que la variedad silvestre se distingue por tener una mancha de color púrpura en el centro de las umbelas florales. La zanahoria silvestre tiene una raíz leñosa que la hace inadecuada para la alimentación , pero aplicada en cataplasma, tiene las mismas propiedades curativas que la cultivada.
En el Papiro de Ébers, escrito en torno al año 1500 A.C. en Egipto, ya se recomendaba la zanahoria como cosmético, apliacada en rodajas sobre el rostro. Hoy sabemos que su efecto beneficioso sobre la piel se debe especialmente a la provitamina A que contiene. La vitamina A se ha definido como la "vitamina de la belleza".
Propiedades e indicaciones
La raíz contiene abundante pectina, sustancia glucídica de acción absorvente y antidiarreica; sales minerales diversas, especialmente de potasio y fósforo, así como oligamentos que la hacen remineralizante y diurética; aceite esencial que le confiere su peculiar aroma y sus efectos vermífugos; y vitaminas del grupo B, algo de la C y sobre todo caróteno o vitamina A.
Vitamina A
Esta vitamina desempeña funciones esenciales en la fisiología humana, tales como:
- En los mecanismos de la visión en la retina.
- En el buen estado de la piel y las mucosas.
- En la producción de sangre y de anticuerpos.
Los síntomas o signos de falta de vitamina A, son los siguientes.
- Trastornos de la visión: Pérdida de la agudeza visual, hemeralopía (dificultad para ver durante la noche o con poca luz), sequedad del polo anterior del ojo, blefaritis (inflamación de los párpados), conjuntivitis crónica y queratitis (inflamación de la córnea).
Con el consumo abundante de zanahoria se obtienen excelente resultados, permitiendo mejorar notablemente la capacidad visual en los casos en que su perdida sea debida a una carencia de vitamina A. - Alteraciones de las mucosas: La vitamina A también interviene en la estabilidad de las mucosas, membranas que tapizan el interior de los conductos y cavidades orgánicas. Por eso resulta útil en la prevención de la litiasis urinaria y biliar, pues se ha demostrado que una mucosa sana impide la formación de cálculos en el interior de los conductos urinarios y biliares.
- Crecimiento: La zanahoria es un auténtico alimento para los niños. Su jugo se puede administrar desde los dos meses , o incluso antes; aumenta las defensas, evita las diarreas, protege contra los parásitos, estimula el crecimiento, favorece la erupción dentaria y fortalece la dentadura.
- Suavizante de la piel: Aplicada externamente en cataplasmas, se usa para curar heridas infectadas, quemaduras, eccemas, abscesos, acné y como cosmético para embellecer la piel.
Las semillas de zanahoria contienen un aceite esencial de acción carminativa (evita gases intestinales), emenagoga (favorece la regla) y algo diurética.
Después de haber leído éste artículo no debemos de dudar en empezar a consumir este alimento que a cualquier edad va a causar efectos positivos para nuestro cuerpo y en especial a un órgano tan importante como es el de la vista.
Fuente: Enciclopedia De Las Plantas Medicinales, Biblioteca Educación Y Salud I, página 133, 134, 135.

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